Free Cursors Sondra Twilight Fanfics: Rayitos de Sol - Capítulo VI: Mi milagro

lunes, 2 de noviembre de 2009

Rayitos de Sol - Capítulo VI: Mi milagro

 


Capítulo VI: Mi milagro.

-        Bella POV -

-        Con esta barriga cada vez me cuesta más caminar - refunfuñe antes de sentarme - creo que el Dr. Daniels se equivoca y en lugar de un bebe dos lobos están creciendo en mi vientre - las risas de Leah no se hicieron esperar.

-        Y pensar que aún te faltan dos meses y medio amiga - acoto Leah entre risas.

-        No estás siendo de gran ayuda amiga mía - le recrimine antes de sonreírle.

Jake y yo habíamos decidido hacer lo mismo que con Kiowa, no conocer el sexo hasta el momento del nacimiento y aunque la curiosidad casi me gana en un par de ocasiones, he logrado respetar el acuerdo.
El embarazo de Kiowa había sido mucho más fácil, debo agradecer sobre todo a ese extraño fenómeno en que el padre sufre todos los trastornos que corresponden a la madre en los primeros meses.
Jacob había vomitado todas las mañanas durante dos meses mientras yo comía como caballo sintiéndome de maravilla.
No me sentí pesada o incomoda hasta casi el momento de dar a luz y fue un parto muy rápido del que me recupere de inmediato.
Este nuevo bebé había cobrado con creces las comodidades de mi anterior embarazo.
Vomite hasta aproximadamente los cuatro meses, a los seis estaba hinchada y adolorida y mi vientre era del doble del tamaño que la primera vez.
Pero toda la incomodidad y sobretodo los vómitos, habían sido lo peor, valdrían la pena por tener a mi pequeño entre mis brazos fuerte y sano, además mi adorado esposo me mimaba todo el tiempo y no me dejaba hacer nada en casa.
Casi debía suplicarle para que me trajera a la librería, hacia meses que no podía conducir, de ser por él pasaría el día en casa sin moverme y se quedaría cuidándome.
Ya estaba consciente de que apenas podría venir un par de semanas más antes de tener que quedarme en casa esperando el momento del parto pero aprovecharía todo el tiempo en que pudiese estar fuera, estar encerrada y sola hace ya mucho tiempo que no me agradaba tanto.
Por suerte Sue y Charlie, quienes debo mencionar ahora vivían juntos, se encargaban de Kiowa hasta que Jake venia por mí a la librería y luego pasábamos por él para ir todos a casa.
-        Bella aprovechare que esta baja la clientela para entrar a terminar de arreglar los libros nuevos que llegaron en el depósito - aviso Leah ya en camino a la parte trasera del local.
-        Ok, yo me encargo si llega algún cliente, ve tranquila -
Me puse de pie en cuanto la Sra. Newton entro en busca de unas revistas de tejido que había encargado la semana pasada.
-        Hola Jessica, ¿Cómo has estado? - salude.
Al fin Mike se había decidido y hacia algo más de dos años se habían casado.
-        Muy bien Bella, ¿y tú? ¿Cómo va esa pancita? - pregunto sonriente - he venido por las revistas para mamá ya me trae los pelos de punta de tanto preguntarme por ellas -
-        Todo bien, un poco cansada pero muy bien gracias Jess - le respondí mientras tomaba las revistas de la parte baja del mostrador en donde las tenia guardadas - aquí tienes, espero que tu mamá las disfrute -
-        Muchas gracias Bella, me has salvado la vida - me decía mientras me entregaba el dinero.
Una vocecita muy conocida me indico la llegada mi transporte, con media hora de anticipación debo agregar.
-        Tía Bella ya llegamos ­ - me despedí de Jessica al salir para recibir con los brazos abiertos a mi adorado Sammy.
-        Hola Sammy  -  lo tome entre mis brazos como de costumbre, aunque ya no podía levantarlo había crecido muchísimo, la genética de lobo en él era innegable.
-        Mamá, mamá -  gritaba mi chipilín que corría hacia mí con Jake pisándole los talones.
-        Kiowa, espera hijo deja de correr, te puedes caer  - le gritaba su papá desesperado por la poca atención que le prestaba Kiowa hasta que lo tomo y lo subió a sus hombros, mi bebe se carcajeo mientras su padre me abrazaba con su brazo libre y me besaba en los labios.
En ese mismo instante, como si reconociera las voces de su padre y su hermanito mayor, el bebé en mi vientre dio un golpecito que me hizo brincar de emoción y sorpresa, no era la primera vez que lo hacía pero siempre me sentía de igual manera.
Tome la mano de Jacob y la coloque sobre mi vientre para que también pudiese sentirlo, me sonrió lleno de alegría, teníamos todo cuanto podíamos querer y más.
Mire a Kiowa para lanzarle un beso cuando lo note muy concentrado y con el ceñito fruncido mirando sobre los techos de las casas con los ojitos entrecerrados como si tratase de enfocar mejor lo que trataba de ver.
-        ¿Qué miras amor? - le pregunté curiosa, me señalo los techos pero yo no veía nada, ya estaba oscuro ­­- no hay nada allí bebé - le aseguré mientras le tendía los brazos para cargarlo.
-        Es lina mami - me aseguro aún con la mirada sobre los techos.
-        ¿Quién es linda hijo? - le preguntó Jacob buscando sobre los techos tratando de visualizar de que hablaba Kiowa - no veo a nadie -
-        Muchacha bonita mami, allá - insistía en señalar con tono frustrado como si quisiera decirnos “¿cómo es posible que no la vean?” - con los ñores nel techo - Jacob me miro en busca de alguna respuesta que yo al igual que él desconocía.
-        ¿y es que el bebé no piensa saludar a mami? - le dije tratando de distraerlo de lo que fuese que estaba viendo.
Se lanzo hacia mí y me dio un fugaz besito en los labios, como acostumbraba hacer siempre que me saludaba, yo lo apreté contra mí y comencé a besarle toda la carita hasta que me empujo con sus manitas antes de pedirme.
-        Ya baje mami - su tono era de total desesperación - quiele juga con Sany - lo deje en el piso resignada, donde había quedado mi tierno bebé que crecía tan rápidamente.
-        ¿Lista para ir a casa amor? - preguntó Jake acunándome entre sus brazos tanto como la pelota entre los dos se lo permitía - Sam y Emily ya deben estar por llegar a la casa para cenar con nosotros -
-        Si mi vida, solo déjame le aviso a Leah y nos vamos - le respondí antes de besarlo suavemente en los labios para entrar de nuevo a la librería.
En cuanto llegamos a casa Sammy salto del auto para correr a estamparse contra su padre que lo recibió alegremente entregándole las seis, si seis cajas de pizza que traía a Jake para poder levantar a su pequeño.
-        Hola campeón ¿Cómo te has portado con tío Jake? - le pregunto besándolo en la frente.
-        Bien papi, yo siempre me porto bien - le respondió con aire ofendido.
-        Por supuesto que si amor - le dije mirando a Sam que ponía los ojos en blanco - y tu papi lo sabe - Sammy era bastante travieso y cuando él y Kiowa se juntaban no podíamos perderlos de vista o seguramente inventarían una de las suyas, podían ser terribles.
Emily levanto a Kiowa entre sus brazos besándolo también para luego tomar las llaves que llevaba en mis manos y ayudarme a abrir la puerta.
-        Te ves cansada Bella - me dijo en cuanto entramos.
-        Díselo Emily a mi no me hace caso cuando le digo “debes descansar más cariño” ya no debería ir a la librería, pero me ignora todo el tiempo…-
El parloteo de Jake referente a mi poca consideración con respecto a su preocupación por nuestro bebe se había vuelto indetenible, mire a Emily de reojo y leí en sus labios un inaudible “perdóname” le sonreí y me encogí de hombros “ya acabara” respondí de la misma silenciosa manera.
Sam lo miraba desesperado como si no pudiese creer que tantas palabras pudieran salir a tal velocidad de una misma persona sin que le faltase el aliento o simplemente se desmayara.
Sentí que halaban mi vestido con insistencia y como pude me moví para ver a Kiowa tirando de él.
-        Mami ¿pol ke no se calla papi? - pregunto mirándome angustiado - teno hamble - todos estallamos en risas incluso Jacob que le miro apenado.
-        Ven hombrecito vamos a comer - le dijo Sam tomándolo en brazos para ponerle en su silla alta - ya pronto no vas a caber aquí - añadió mientras le pasaba  un plato con una rebanada de pizza de queso a él y otro a Sammy.
-        Si, crece demasiado rápido - acotó Jacob con una pizca de preocupación en la voz.
Bien sabia cual era su temor, cada vez que mediamos a Kiowa haciendo líneas en el marco de la puerta de su recamara ponía la misma expresión en el rostro, temía que su crecimiento se debiera a los genes de lobo, la verdad es que crecía apenas una pizca más rápido que un niño promedio y era perfectamente normal nos había asegurado el pediatra pero Jacob aún tenía miedo, deseaba con todo su corazón que Kiowa no compartiera su mismo destino y sinceramente yo también, ambos anhelábamos una vida completamente normal y libre de monstruos mitológicos para nuestro pequeño.  
A pesar de haber amado tanto a los Cullen y extrañarlos mucho algunas veces, eran las personas que menos quería cerca de mis hijos, Samuel e incluso de Emma, la bebe de Leah y Embry, lo que me hacía sentir mezquina y rencorosa, no sé como explicarlo, no por haber dejado de quererlos, lo que nunca sucedería, sino por lo que significaría su presencia entre los pequeños Quileutes.
Jacob, Sam y el resto de la manada llevaban años sin entrar en fase y ya se comenzaba a notar el paso de los años en ellos.
Seth que estudiaba en la universidad en Port Angeles estaba a punto de obtener su grado en contabilidad y se había comprometido hacía ya un año con una compañera de clases, todos habíamos retomado nuestras vidas normales después de la partida de los vampiros y ahora no los queríamos de vuelta, debía incluirme por múltiples razones.
Samuel y Kiowa se habían quedado dormidos en el sofá viendo Buscando a Nemo, Sam ayudaba a Jacob con algo que le había pedido en la cochera, eso solo significaba que veían el partido de baseball en la vieja tv que tenía allí Jake, ya habían visto esta película unas quince veces cada uno por lo que los dejamos huir en paz.
Después de recoger y lavar lo que habíamos ensuciado para la cena Emily y yo nos sentamos en el desayunador hablando de todo un poco.
-        Compre un lindo vestidito para el cumpleaños de Emma - me decía - tengo que mostrártelo, se que a Leah le encantará -
-        Estoy segura de que sí, yo le compre algunos juguetes que para mi suerte la misma Emma escogió la última vez que fuimos al centro comercial -
Emma cumpliría un año la semana próxima y darían una pequeña fiesta en casa de Sue y papá.
-        Me apena no poder ayudar a Leah con los preparativos de la fiesta, me alegra que tu y Sue le estén colaborando, de veras te lo agradezco Emily - le dije sinceramente.
-        Ni te preocupes Bella, para mí es un gusto - respondió sincera - será mejor que vaya por Sam para llevarnos al pequeño dormilón a casa - añadió mirando en dirección a nuestros hijos.
-        Me parece bien, por favor dile a Jake que venga para que me ayude a ponerle la pijama a Kiowa y llevarlo a la cama - le pedí mientras luchaba por ponerme de pie.
Luego de dos semanas Jacob se salió con la suya y ya llevaba otras dos semanas sin ir a la librería, encerrada en casa la mayor parte del tiempo, cuando el clima me lo permitía salía a caminar por la playa pero realmente estaba a punto de enloquecer, si no fuera porque Sue me ayudaba con Kiowa ahora en casa para hacerme compañía ya hubiese perdido la razón.
Esa mañana Jacob se despidió de mí como de costumbre y una media hora después Sue estaba en casa preparando el desayuno para Kiowa y para mí.
Kiowa jugaba con sus carritos en el piso del recibidor, le di un beso y quise ir para ayudar a Sue, aunque muy consciente estaba que no me lo permitiría.
-        Buenos días cariño ¿Cómo te sientes hoy? - me preguntó en cuanto entre a la cocina.
-        Algo mejor Sue, gracias - le respondí mientras me sentaba en el desayunador - ¿Cómo esta Charlie?- papá se había enfermado hace poco y estaba sufriendo de la presión por lo que el médico le había recomendado cambiar sus hábitos sedentarios. 
-        Bastante bien, ha estado haciendo los ejercicios que le indico el médico pero me ha costado lograr que respete la dieta - puso los ojos en blanco mientras me servía un par de hotcakes con miel y cortaba otros en un plato los de Kiowa - ese hombre es tan terco, se nota a quien salieron tu y ese pequeñín - acoto mirando a la sala donde Kiowa jugaba, el carácter de mi hijo era tan parecido al mío que todo el me conocía lo notaba rápidamente.
-        Muchas gracias por todo Sue - le dije sinceramente - no sé que habría sido de mi todos estos días sin ti -
-        No hay nada que agradecer mi niña, ahora todos somos familia ­- me respondió al caminar para ir por Kiowa y traerlo a comer.
Mi hijo y mi bebé por nacer eran chicos afortunados, tenían cinco abuelitos que los adoraban, Billy incluso solía pasear a Kiowa sobre su regazo en la silla de ruedas, en cuanto lo vio en el reten de la clínica y lo cargo por primera vez, Billy había tomado un nuevo aire y ahora estaba mucho más saludable.  
Mamá y Phil nos visitaban con mucha frecuencia y Kiowa llamaba abuelito a Phil también quien lo adoraba con locura.
Mamá y Sue se llevaban de maravilla y a raíz de eso la relación entre papá, mamá y Phil ahora era excelente. Éramos una familia diferente pero muy feliz.
Renee llegaría la próxima semana para ayudarnos en casa y esperar el nacimiento del bebé.
Después de desayunar nos sentamos cerca de donde jugaba mi chipilín para continuar con el tejido y poder vigilarlo.
Sue llevaba aproximadamente tres meses intentando enseñarme a tejer, sin lograr éxito alguno. Ella ya había terminado monitos, suetercitos, gorritos y escarpines, todos de colores unisex mientras yo seguía en el mismo monito que había destejido unas diez veces. 
Cualquier cosa que me permitiera mantener mi mente alejada del encierro en que me había visto obligada a permanecer los últimos quince días era realmente buena.
Y el hecho de desesperar tratando de lograr que aquella deforme masa de hilos entretejidos se pareciera siquiera un poco a uno de lo monitos que Sue había tejido ya, solo dejaba más que claro que mis habilidades manuales no habían mejorado para nada en todo este tiempo, pero lograba mantener mi mente alejada de la realidad por un buen rato.
Sue preparo pollo para el almuerzo y me ayudo a poner la ropa en la lavadora, bueno yo le ayude a ella mejor dicho.
Me sentí cansada después de un rato y decidí subir a recostarme. Sue aprovecharía y llevaría a Kiowa a su casa un rato para estar con Charlie.
Debía haber dormido una hora y media o dos cuando el hambre hizo de las suyas.
Quise bajar a la cocina para preparar algo ligero de comer y dejar algo listo para Jake y Kiowa.
Aún podía cocinar para mi familia de vez en cuando ¿no?
Coloque ambas manos en los pasamanos y comencé a bajar con muchísimo cuidado porque no me era posible mirar mis pies para no caerme.
A un poco más de la mitad de la escalera sentí que pisaba algún objeto y no pude evitar perder el equilibrio.
Todo fue tan rápido, sentí mi cuerpo rebotar contra las escaleras yo solo trataba de proteger mi vientre, golpeé un par de veces la cabeza contra los escalones y me torcí la muñeca tratando de detener la caída.
Estaba adolorida y aterrorizada cuando me estampe contra el piso, sentí como me abandonaba la conciencia y maldije como nunca mi torpeza cuando un líquido tibio comenzó a extenderse en suelo bajo mi cuerpo, había roto fuente y estaba sola en casa tirada y sin poder moverme.
La oscuridad comenzó a apoderarse de todo a mi alrededor y apenas llegue a suplicar en mi mente “Dios ayúdame, salva a mi bebé te lo suplico” necesitaba un milagro.
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Mis amores, mis más sinceras disculpas a todos por no haber actualizado Príncipe Vulturi y El otro lado de la luna la semana pasada pero como algunos sabían, estuve en una reunión de trabajo y solo publique lo que ya estaba listo para los cumpleaños de Koko y Naty.
Bueno pero ya estoy de regreso y esta semana actualizaré como de costumbre.
Déjenme sus comentarios sobre este capi, sé que es algo cruel, como siempre perdónenme pero así debe ser.
L@s quiero mucho.
Gaby Black.    


4 comentarios:

Anónimo dijo...

wiiiiiiii
que bien que ya estas de regreso
hermani!!!
me gusto mucho el capi!!!!!
wiiiiii
jajajajaja
me gusto lo que pusiste de que
el que parecias embarazado era Jake
jajajajajaja
me encanta cuando a los hobres
les pasa esoooo digo ya es mas que
sufisiente que carguemos al chiquillo
9 meses, como para que tambien
nos pongamos mal enfin es comico
wiiiii a mi tambien me gusta nemo
sobre todo las tortugas
QUE GRAN HOONDA!!!
jajajaja
sera que mi Edward la saleve como
siempre???

solo te pido que no sufra **

Hermani te quiero!!!
besos.

.....* Gaby Cullen Black *.....

Mer dijo...

Comienza la acción y ella nos traerá de nuevo la ilusión. Besotes mi "reina"

·· MaRia ·· dijo...

hola, me encanto el capitulo.
me dejaste con la intriga, k le pasara a bella??
esperare la proxima semana a leer el siguiente... que remedio...
jajja :)
aahh, y me encantan todos tus fics
;P
besos dulces y sigue escribiendo lo haces genial

Yohiro™ dijo...

Aqui es cuando aparece Edward de nuevo ! xD