Free Cursors Sondra Twilight Fanfics: Rayitos de Sol - Capítulo V: ¿Cómo te olvido?

lunes, 26 de octubre de 2009

Rayitos de Sol - Capítulo V: ¿Cómo te olvido?

 

Capítulo V: ¿Cómo te olvido?

-        Edward POV -

Había vagado alrededor de todo el mundo arrastrando a mi familia tras de mí por nueve años, se habían negado a separarse de mí, tenían miedo de que hallará la forma de acabar con mi miserable existencia.
Después de recorrer toda Europa y la mitad de América Latina por fin me había dado por vencido y sobre todo no podía seguir haciendo sufrir a mas de los que amaba, a mi familia.
Incluso Rosalie se veía realmente afectada por mi estado y se había acercado a mí en múltiples oportunidades buscando alguna forma de consolarme muy a su manera claro está. Saber que a pesar de lo mucho que le costaba mostrar su lado compasivo ante alguien estaba tratando de ayudarme fue la luz al final del túnel.
Reaccione.
Hacía ya un año que había permitido que nos asentáramos en Seattle, sabía que no era correcto pero quería estar lo más cerca de Bella que pudiese, ellos lo sabían también pero la necesidad de dejar de ser nómadas los obligo a aceptar.
Si, diez años han pasado ya desde que me aleje de Bella y no había dejado de pensar en ella ni un solo día, minuto o segundo de todo ese tiempo.
Las cosas eran más llevaderas en estos momentos, había recobrado algunos de mis hábitos, hablaba más y con sentido que era algo notorio pero nunca había vuelto a tocar el piano lo que entristecía mucho a Esme, era un miserable que hacia infeliz a todos a mí alrededor.
No sabía nada de Bella o de su vida, no había permitido a Alice espiar en su futuro y al parecer me había obedecido ya que nunca leí nada sospechoso en su mente, era como si nunca más hubiese podido verla.
Carlisle había conseguido el puesto de director en un pequeño hospital de la zona, Esme había abierto una empresa de decoración de interiores donde Rosalie, Emmett, Jasper y Alice colaboraban con ella, evidentemente no por el dinero solo por tener algo en lo que pasar sus días y esto era perfecto ya que la mayoría de las casas en las que trabajaban estaban desocupadas durante las remodelaciones.
No quisimos ingresar a ningún instituto, yo por relacionarme lo menos posible con los humanos en estos momentos ya había tenido suficiente de relaciones humanas para el resto de eternidad, ellos para tener la menor cantidad de lazos posibles con la ciudad por si me daba por querer irme de un día para otro, lo que se había hecho lo usual a esperar de mí.
Durante el tiempo que llevábamos aquí todos los días quería correr a su encuentro aunque fuese solo para volver a verla de lejos, no me importaba solo quería saber que estaba bien, si era feliz.
En más de una oportunidad incluso había comenzado a correr camino a Forks y a mitad del camino daba vuelta y regresaba a casa arrepentido.
Para ser vampiro me había vuelto bastante emocional, impulsivo y hasta tonto desde que había conocido a Bella.
Me daba terror saber que algo le hubiese pasado y yo no estuve a su lado para protegerla pero más me asustaba encontrarla feliz, saber que ella me había olvidado y yo seguía amándola como un idiota, mi lado egoísta siempre saliendo a relucir.
Ese día era diferente creo que ya había sentido todo el temor que había podido, por un momento estuve seguro que había agotado todo el dolor que era posible sentir en esta no vida mía, todo el miedo y la angustia se habían transformado en una curiosidad masoquista, hoy iría a verla, sabría de ella,  como estaba y si había logrado lo que yo no, olvidarme.
Probablemente me arrepentiría pero ya no dejaría pasar más tiempo, volvería para encarar las consecuencias de mis decisiones fueran cuales fueran.
Ya me encontraba en camino, había decidido todo de manera tan repentina que para cuando Alice reaccionara ya estaría lo suficientemente lejos como para que no pudiesen detenerme antes de verla.
Ya nadie venia por mi apenas ella lo decía ya que siempre regresaba sin llegar a mi destino, eso me daba aun mas ventaja.
Deje el auto a las afueras del pueblo, de nuevo un volvo plateado por supuesto un modelo mucho mas nuevo definitivamente sentía debilidad por la marca, debía evitar que alguien que me hubiese conocido cuando vivíamos allí me viera, no sería nada fácil explicar que no había cambiado en nada durante diez años, también debía continuar respetando los límites del tratado que seguía vigente con los Quileutes, por lo menos por nuestra parte.
No me fue difícil encontrar su efluvio, ese aroma que me quemaba la garganta y que jamás podría olvidar.
Lo seguí para descubrir que era sumamente fuerte en los alrededores de La Push, ¿ahora vivía en la reserva? y para mi asombro el olor de licántropo era insoportable en la zona, los lobos Quileutes habían regresado.
Carlisle encontraría esta información sumamente interesante, ahora debía tener mucho más cuidado durante mi visita a la zona.
Un millón de incógnitas pasaron por mi mente sin conocer ni remotamente la respuesta a ninguna.
Me mantuve entre los árboles, moviéndome sigilosamente entre las ramas y con el viento en mí dirección llevando mi olor al bosque y no hacia la reserva, debía evitar ser detectado por los lobos.
Seguí su aroma hacia el pueblo y al estar más cerca no pude evitar querer verla, sabia donde estaba pues su aroma inconfundible me lo decía pero quería verla aunque fuese una vez más.
No sabía cómo iba a reaccionar ni si podría mantenerme alejado una vez que la viera.
¿Cómo evitaría querer llevármela conmigo para no volver a separarme de ella nunca más?
Como era de esperarse en Forks el cielo estaba nublado y ya comenzaba a caer la noche por lo que las sombras eran mis aliadas para llegar a ella.
Comencé a saltar por los techos de las casas hasta estar a unas dos manzanas del sitio donde sabía que estaba Bella, mi Bella.
Detecte la superficie más alta en los alrededores y subí hasta allí, busque con la mirada y más que por verla a ella reconocí el sitio al leer el nombre en el letrero que se encontraba en la parte superior del local, no pude evitar sonreír “Los libros de Bella”.
Ese era el negocio perfecto para ella y además seguramente habían acabado con sus quejas por la falta de una librería decente en Forks.
Para un humano hubiese sido imposible distinguirla a esa distancia, pero yo la veía claramente a través de la ventana en el frente de su tienda, se encontraba detrás del mostrador atendiendo a alguien en quien ni siquiera perdí tiempo en fijarme.
La madurez le había sentado de maravilla se veía aun más hermosa de lo que la recordaba con sus recién cumplidos veintiocho años, llevaba el cabello más corto que la última vez que la había visto, era fácil de notar incluso cuando lo tenía recogido en una coleta. Lo  que parecía ser un vestido de flores azules cubría la parte de su cuerpo que el mostrador me permitía ver.
Estaba radiante, era feliz y eso se notaba a leguas, aun sin conocerla como lo hacía lo hubiese sabido de inmediato.
De pronto un olor a lobo me llego de la dirección en la que estaba ella y me sobresalte.
¿Qué hacia un lobo allí? ¿Por qué precisamente cerca de Bella?
Oh mi amor tú y tu mala suerte, pensé.
Aproveche que el viento soplaba hacia mí y no llevaría mi olor al lobo para acercarme más, si algo sucedía correría para ponerla a salvo, como deseaba mi lado egoísta que el lobo atacara para poder estar a su lado.
La voz de un niño llamo la atención de Bella, puse atención a las palabras que salían de su boca
-        Tía Bella ya llegamos - grito, tenia piel morena y cabello corto oscuro, corría hacia ella con los brazos abiertos.
Ella se movió y de pronto sentí como mi corazón dio un vuelco.
A pesar de saber que esto era lo más probable, constatarlo era más difícil de lo que nunca me hubiese imaginado.
Bella salió de detrás del mostrador para recibir al chico entre sus brazos y entonces lo vi, su vientre abultado de unos seis o siete meses, estaba embarazada.
Definitivamente ella me había superado por completo y ahora era feliz, había tomado la decisión correcta al irme y dejarla llevar su vida como humana, la vida que merecía.
-        Hola Sammy - le dijo mientras lo abrazaba tiernamente, escuchar su voz fue algo tan maravilloso, ese sonido evocaba recuerdos hermosos de nuestros momentos juntos, de todo a lo que había renunciado al irme de aquí.
Aunque yo nunca volviese a sentir nada habría valido la pena ella tenía todo aquello que yo jamás podría darle Bella era feliz, era feliz, es feliz.
La voz de otro niño y la creciente pestilencia a perro me sacaron de mis divagaciones.
El otro niño también corría hacia ella pero no la llamaba tía, la llamaba… mamá.
Era un poco menos moreno y más joven que Sammy, como lo llamo Bella, con el cabello más largo pero con los rasgos de los chicos de la reserva bien marcados, algo me hizo amarlo en ese mismo instante, algo aparte del simple hecho de ser hijo de ella, tenía sus ojos, aquellos ojos chocolate que tanto había añorado, los ojos de Bella, de mi Bella  que ya no era mía y nunca lo sería o más bien nunca lo había sido.
-        Kiowa, espera hijo deja de correr, te puedes caer - esa voz me era familiar, la había escuchado con anterioridad aunque menos gruesa, juraría que era...
Busque la fuente y lo reconocí de inmediato, en efecto no me había equivocado era Jacob Black ahora de unos treinta años por lo menos parecía mayor que Bella, las escenas de aquel chiquillo con el pelo largo que había revelado a Bella, aun sin saber que era cierto, nuestro secreto vinieron a mi mente.
Llevaba el pelo corto y por Dios como se había desarrollado, era inmenso en todo el sentido de la palabra.
Aceleraba el paso para dar alcance al pequeño al que acababa de llamar hijo, mis incógnitas sobre el olor tan fuerte de Bella en la Push quedaron aclaradas, él era el padre de su hijo y del que estaba en el vientre de Bella, el era su esposo, era todo lo que yo nunca había sido ni podría ser jamás.
La amaba tanto, casi tanto como yo, sus pensamientos hacia ella eran de adoración. Ella, el pequeño Kiowa y su hijo por nacer eran su mundo, todo en su vida.
Todo el rencor que pude sentir hacia el “perro” desapareció en cuanto comprendí cuanto la amaba y era evidente que ella sentía lo mismo por él.
Levanto al pequeño que reía divertido colocándolo sobre sus hombros mientras se acercaba a Bella rodeándola con un brazo y besándola en los labios.
Aquella escena haría estallar mi pecho en pedazos, todos los sentimientos que había mantenido represados por estos años luchaban por salir a flote al mismo tiempo.
Lo que más había deseado se me había cumplido, ella era feliz, eso solo demostraba lo acertado de aquel dicho, ten cuidado con lo que desees porque puede hacerse realidad.
Sentí mi muerto corazón partirse, quise arrancármelo del pecho con mis propias manos, lo que daría por poder llorar en aquel momento, llorar hasta secarme.
Bella dio un brinquito, el bebe la había pateado y tomo la mano de Jacob colocándola sobre su vientre para que el también lo sintiera.
El sonrió no podía ser más feliz, en ese momento daría todo cuanto poseía por estar en su lugar, nunca había sentido envidia de nadie pero hoy renunciaría a cualquier cosa por ser Jacob Black, por ser el esposo de Bella, el padre de sus hijos y su compañero hasta el fin de mis días.
De pronto sentí una mano posarse sobre mi hombro, estaba tan abstraído en mis pensamientos que ni me había dado cuenta que alguien se acercaba a mí.
Los pensamientos de Alice y Jasper estaban llenos de compasión y aunque este último trato de calmar un poco mis emociones, ni siquiera su poder logro sosegar mi sufrimiento.
-        Será mejor que nos vallamos Edward - pidió Alice con la mirada perdida en la misma dirección que yo. 
Sus sentimientos eran tan ambiguos como los míos “No sé que decirte hermano, me alegra que este bien y sea feliz pero sé que eso te lastima” pensaba.
-        Otros lobos se acercan y no tardaran en dar con nuestro olor, lo mejor será marcharnos - añadió Jasper tomando a Alice de la mano y esta a su vez a mí.
Me deje llevar sin poner resistencia, di un último vistazo a Bella y su familia y le dije adiós para siempre, no volvería a buscarla nunca más.
Me detuve un segundo al escuchar lo que pensé sería imposible, nunca había puesto atención a los bebes en el vientre de sus madres, quizás sería por el hecho de que quisiera escuchar o leer todo lo que se encontraba alrededor de Bella o quién sabe porque, pero estaba seguro que podía escuchar la mente del bebe en su vientre.
Sus inocentes pensamientos parecían reconocer las voces a su alrededor como parte de su cotidianidad y sentía gran curiosidad por las imágenes que debían acompañarlas. Era increíble lo diferente de su razonamiento, por llamarlo de algún modo, estaba consciente de tener que salir de su acogedor nidito para poder verles y quería hacerlo, lo expresaba con los golpecitos en el vientre de su madre a quien ya amaba más que a nada.
Ya aun sin haberle visto yo también le amaba, amaba al fruto de su amor con otro hombre solo por lo mucho que le amaba a ella, amaba a aquella diminuta personita que debía ser tan hermosa como su madre.
Volví a mirarlos a todos y por un minuto compartí su alegría, el que ella fuese feliz me había devuelto un poco de tranquilidad.
Mire a Jacob, a Bella y su abultado vientre y por ultimo al pequeño Kiowa que seguía sobre los hombros de su padre, me quede congelado y sentí la mano de Alice tensarse alrededor de la mía, también lo había notado, Kiowa miraba directamente en nuestra dirección con el ceño fruncido y ojos entrecerrados, eso debía ser imposible pero podría jurar que nos estaba observando.
*****************************************************************************************
Hola mis amores, aquí yo de nuevo cada día mas enamorada de esta historia.
Espero que les guste tanto como a mí que estoy orgullosísima de ella jeje.
Dejen sus comentarios que me hacen súper feliz.
L@s quiero muchísimo,
Gaby Black.    


9 comentarios:

Mer dijo...

Tú y tantas otras como yo ya estamos bajo el influjo de su hechizo. Tú sentir, tú maravillosa forma de hechizarnos. Besotes miles mi "reina de corazones"

Anónimo dijo...

Hermani
no se que poner, estoy tan triste
por Edward no me gusta verlo asi
tan ..."triste"
no me mal interpretes el capi es
B U E N I S I M O !!!
y me encanta porque se que esos
son exactamente los pensamientos
de Edward:
"si ella es feliz,
yo tambien (o casi)"
pero se que esta triste y
no me gusta que el este triste
y yo tambien me pongo triste
bueno pero tenia que pasar no?
Te Quiero Hermani!!!

.....* Gaby Cullen Black *.....

Yohiro™ dijo...

Pobre Edward u.u que es masoquista ¬¬

flawer_1969 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

No puedo ver sufrir a mi Edward, no se que rumbo pueda tomar esta historia ya que Bella esta encinta de nuevo, que dolor, Edward te amoooooooo, besos,

Lullaby dijo...

Hey!!!! ¿como va Gaby???... que lindo capi,,,, me dió tristeza pobre Edward lo amo!!!!.... re lindo seguí escribiendo besos!!

Antonia dijo...

Bueno yo soy una enamorada de la forma de ser de Edwuard por eso me entristece verle sufrir, pero esto es como la vida misma, no siempre salen las cosas como uno quiere, aunque a él si le han salido: su amor es feliz, no se puede pedir mas.

Gissella

Isabella dijo...

mira te voy a desir la verdad; me encanta como escribes pero no me gusta la historia :( esuqe soy fans de la pareja Edward&Bella y lo demas y jacob con nessie... me large a llorar creo que me deje llevar jaja bueno tkm sige escribiendo asi ;)

Isabella dijo...

mira te voy a desir la verdad; me encanta como escribes pero no me gusta la historia :( esuqe soy fans de la pareja Edward&Bella y lo demas y jacob con nessie... me large a llorar creo que me deje llevar jaja bueno tkm sige escribiendo asi ;)