Free Cursors Sondra Twilight Fanfics: Rayitos de Sol - Capítulo II: Nuestra boda.

lunes, 5 de octubre de 2009

Rayitos de Sol - Capítulo II: Nuestra boda.



Capítulo II: Nuestra Boda

-        Jacob POV -

Era el hombre más feliz del mundo, Bella era mi esposa, no importaba cuanto habíamos pasado para llegar aquí, tenía todo cuanto podía querer con ella a mi lado.
Hacía tres años que había pedido a Bella ser mi novia y por fin me había aceptado. Su corazón había sanado lo suficiente para dejarse amar y yo estaba dispuesto a eso y a más, la sanaría por completo y la haría feliz.
Dos años después le pedí que fuera mi esposa y finalmente acepto lo inevitable, ella era para mí y yo para ella, por siempre.
Mis ojos estaban fijos en ella mientras pronunciaba aquellas palabras que eran música para mis oídos,
-        Si, acepto -
Me devolvió la mirada, sus ojos tan llenos de amor como sabia estaban los míos.
Era el primer día del resto de nuestras vidas.
Como había cambiado todo con la partida de los chupasangre, bueno los Cullen, aunque prometí a Bella no referirme a ellos de nuevo con ese apelativo no podía evitarlo, todo había vuelto a su sitio, todo era como siempre debió ser. Ella estaba conmigo, era parte de mi familia y la dueña de vida.
Cuando el sacerdote nos declaro marido y mujer y comenzó con lo de puede besar, no espere que terminara la frase cuando ya estaba en los labios de mi esposa, ella se colgó a mi cuello y respondió a mi beso tiernamente pero la ferocidad fue apoderándose de nuestros labios y nos dejamos llevar por la pasión, la apreté más contra mi cuerpo y por un minuto todo desapareció a nuestro alrededor, éramos solo ella y yo y el deseo contenido entre nosotros.
Un aclarar de garganta me hizo recordar donde y con quien estábamos.
Aparte mis labios de los suyos para encontrarme con su hermoso rostro completamente sonrojado, esto solo la hacía verse aun más hermosa.
Estaba radiante con un hermoso vestido color champagne, sin tiros, por delante llegaba justo debajo de sus rodillas y algo más largo por detrás.  El cabello recogido con medio moño, algunos mechones enmarcaban sus rostro y el resto caía sobre su espalda. Era lo más hermoso que mis ojos habían visto y era completa y absolutamente mía.
La tome de la mano para dirigirnos a nuestro exigente público que demandaba nuestra presencia entre sus filas, todos querían felicitar a los novios y yo solo quería llevarme a mi esposa para disfrutar de nuestra noche de bodas.
Caminaba descalza por la playa mientras nuestros familiares y amigos nos felicitaban, yo solo tenía ojos para ella.
Donde más podríamos habernos casado sino en First Beach, en esta playa que nos traía tantos recuerdos. Aquí nos vimos por primera vez después de su regreso a Forks, aquí veníamos siempre para hablar, discutir o incluso solo para pasar el rato. Estaba llena de miles de recuerdos.
Aquí le había pedido ser mi novia, la había besado por primera vez y le había pedido que se casara conmigo.
Leah y Emily habían sido de gran ayuda ese día al igual que hoy, las cosas entre ellas habían mejorado con el tiempo y Bella había logrado unirlas un poco más. Me ayudaron a planificar y preparar una cena en la orilla de la playa. Decoraron todo hermosamente con flores y lamparillas con velas por todos lados.
Traje a Bella con los ojos cubiertos para darle la sorpresa.
Al quitarle la venda para mostrarle lo que había preparado para ella, se le llenaron los ojos de lágrimas, esa era casi siempre su forma de reaccionar a todo, supo inmediatamente la razón por la que estábamos allí, la conocía demasiado bien tanto como ella a mí. Me arrodille frente a ella, saque el estuche donde guardaba el anillo de mi bolsillo, no era lo típico entre los Quiletes pero sabía que era lo correcto para ella, le hice la pregunta más importante de toda mi vida.
-        Isabella Marie Swan, ¿Me harías el hombre más feliz del mundo aceptando ser mi esposa? - no dijo nada, al principio creí que no reaccionaria y que colapsaría entre mis brazos en cualquier momento pero me sorprendió cuando salto sobre mí para besarme, era más que obvia su respuesta.
-        Te amo - susurro sobre mis labios.
Hoy había muchas más sillas y mesas, un arco de flores donde estaba el sacerdote, pero las chicas habían tratado de que la decoración se pareciera lo más posible a la de aquel día.
Quizás sería por comprender lo que Bella sentía cuando él la dejo, por compartir de alguna manera su dolor, no lo sabía pero ahora Leah era su mejor amiga. Estaban juntas tanto como podían incluso era la dama de honor.
Los invitados comenzaron a felicitarnos, Leah se lanzo sobre Bella abrazándola y luego me clavo un puñetazo en el hombro, conmigo seguía siendo la misma.
Mi suegro se acerco para felicitarme diciendo,
-        Hasta que te saliste con la tuya Jake - me sonreía estaba casi tan feliz como yo - gracias a ti es de nuevo feliz - palmeo mi hombro y luego abraso a Bella - felicidades cariño, espero nietos pronto - Bella entorno los ojos al decirle
-        Gracias papá, pero apenas acabamos de casarnos no pretendas ir mañana al cumpleaños de tus nietos - ambos rieron.
Seth venia empujando la silla de ruedas de papá que era el tercer hombre más feliz de la playa, me agache para abrazarlo y sentí los brazos de Bella rodearnos a ambos.
-        Mis hijos - susurro con voz entrecortada, no era fácil ver a mi padre expresar sus sentimientos de esa forma - se que serán tan felices como lo fuimos tu madre y yo mientras estuvimos juntos - y nos apretó más fuerte en su abrazo.
Seth chasqueaba los labios con impaciencia, me levante y pase la mano por su cabello despeinándolo.
-        Felicidades Jake - la sonrisa en su rostro era contagiosa me abraso rápidamente y luego a Bella meciéndola de un lado a otro.
Emily y Sam venían detrás de él con el pequeño Samuel en los brazos de ella. Hacía ya tres años que se habían casado y Samuel tenía poco más de año y medio, ya caminaba bastante bien para su edad y estaba comenzando a hablar.
Cada vez que lo miraba me preguntaba si se salvaría de compartir el destino de su padre y mío, era seguro que los genes de lobo estaban en el, Sam se había imprimado de Emily y esa era la razón de la imprimación, conservar esos genes de generación en generación. Los últimos en transformarse después de que los Cullen se fueran fueron Quil, Leah y Seth, en la ausencia de los vampiros todo parecía haberse detenido. Aquello fue un balde de agua fría para todos nosotros, no había en la historia de la reserva mujer lobo alguna y la verdad ella no fue nada feliz con la noticia. Ese tiempo odie más que nunca la mente colectiva.
De no haber sido por la chupasangre pelirroja que perseguía a Bella quizás Leah no hubiese compartido nuestro destino, ahora estaba resignada aunque hacia ya un tiempo que había dejado de entrar en fase, deseaba más que nadie recuperar la normalidad en su vida.
Samuel salto hacia mí.
-        Ti jek, ti jek - repetía en mis brazos lo apreté contra mi pecho y con el otro brazo traje también a Emily para unirla en nuestro abrazo.
-        Ven Sammy, tío Jake tiene que saludar aun a mucha gente - le dijo Emily tomándolo en brazos.
Lo mire cuando llamaba a su ti Bells estirando sus brazos hacia ella para que le cargara. Le rodeo el cuello con sus bracitos y recostó su cabeza en el hombro de Bella mientras lo apretaba contra su pecho, ella lo adoraba tanto como él a ella. Se veían tan hermosos juntos, deje volar mi imaginación y vi a Bella con un hermoso vientre abultado por el embarazo y luego la imagine cargando a nuestro propio hijo. Sería lo único que me haría verla más hermosa que ahora.
Sam puso su mano en mi hombro para traerme de regreso de mi ensueño.
-        Ya vendrá hermano mío - me dijo sonriente al palmearme la espalda. No era necesario estar en nuestras formas lobunas para leernos, nos conocíamos demasiado bien, después de todo la manada nos había unido y ahora éramos mas que compañeros grandes amigos - Samuel necesita compañeritos de manada - no pude evitar reír de su comentario aunque guardaba la esperanza de que al no ser Bella mi imprimación los genes saltaran a mis hijos.
Ser un lobo a voluntad, la libertad, la fuerza todo lo que significaba, excepto la mente colectiva claro está, había sido algo maravilloso para mí pero no estaba seguro de querer eso para mis hijos. Prefería para ellos una vida normal, totalmente humana, en la que no tuvieran que conocer este otro lado lleno de magia, criaturas y peligros.
Sam se acerco a Bella, que ya había devuelto a Samuel a su madre, y la cargo dándole vueltas en el aire, Bella gritaba entre risas con los ojos apretados.
Desde aquella noche en que la había encontrado en el bosque y a pesar de lo duro que fingía ser, Sam se había encariñado mucho con ella y ahora éramos todos una gran familia.
Quil se acercaba a nosotros para felicitarnos cuando vio a Claire, ahora de unos siete años, saltando sobre las sillas apenas me saludo con un gesto de la mano al correr hacia ella.
Eso sí sería una gran idea, que algún lobo imprimara de mis hijos bebes, no me preocuparía nunca por ellos tendrían la mejor niñera del mundo, reí para mi mismo estrechando las manos de Jared y Paul que me felicitaban.
Luego Embry, Sue, algunos compañeros del instituto de Bella a quienes aun frecuentaba, Ángela y su ahora prometido Ben, Mike y Jessica que terminaban y volvían cada dos semanas, con el tiempo Mike había aceptado la derrota y ahora no puedo decir que éramos amigos pero nos tolerábamos bastante bien, Renee y Phil también estaban con nosotros, incluso Renee había ayudado con todos los preparativos.
Rachel y Rebecca, mis hermanas mayores hablaban con Bella, cuando me acerque comenzaron a decirle en un falso tono apenado
-        Ay Bella, nos encanta tenerte como cuñada aunque la verdad nos apena el hermanito que tenemos, lástima que no tuvimos uno mejor para ti - Bella rió al ver que me acercaba a ellas con las manos como garras a sus cuellos y se lanzo a mis brazos en gesto protector para evitar que asesinara a sus nuevas cuñadas. Las risas de ambas no se hicieron esperar.
La bese en la frente mientras respiraba el olor a fresas de su cabello, ella levanto su rostro y se puso en puntas de pie para rozar sus labios con los míos, de nuevo quería llevármela de allí directo a la cama.
Paul se acerco a nosotros y tomo la mano de Rachel para acercarla a él y besarla suavemente en los labios, fruncí el ceño, aun no me hacía gracia que Paul imprimara con mi hermana, con tantas mujeres en la reserva ¿tuvo que ser ella? Me repetía la pregunta cada vez que los veía.
-        Bueno amor - agregue mirando a mi hermosa esposa que se estrechaba contra mi pecho con su rostro hacia el mío - te pudo ir mucho peor, pudiste ser la imprimación de Paul - el puño cerrado de Rachel se estrello contra mi hombro.
Paul me miró y la beso de nuevo más apasionado solo para molestarme.
Bella volvió a acercarse a mis labios para besarlos  y Rebecca comenzó a gritar mirando de una pareja a la otra.
-        Por Dios, no irán a convertir esto ahora en un concurso de quien besa mas a quien ¿Cierto?
Todos soltamos sonoras carcajadas.
Leah y Emily nos llamaron para hacer un brindis.
-        Por los novios - gritaron todos a coro al momento de levantar sus copas.
Bailamos por primera vez como los Black y después de pasar de pareja en pareja me alegre de no haber invitado a nadie más, estaba algo cansado y la verdad yo quería bailar hoy y por siempre solo con mi amada esposa.
La cena estaba deliciosa y había comida en grandes cantidades claro debíamos tener en cuenta que ocho lobos comían como cuarenta personas, incluso Leah no podía dejar de lado su naturaleza lobuna a la hora de comer y había que alimentar a los demás invitados.
No faltaron las risas al momento de sacarle el liguero a Bella cuyo rostro cambiaba entre las múltiples tonalidades de rojo como un foco de luces navideñas mientras me acercaba a ella para meterme debajo de su vestido. Una vez que mi rostro estuvo fuera de la vista de todos no pude evitar rozar con mis labios la cara interna de sus muslos hasta alcanzar el liguero con mi boca, sentí como se tensaba su cuerpo, seguramente ahora perecería un semáforo.
Me levante de nuevo dando la espalda a los solteros que deberían atrapar la prenda comenzando la típica cuenta regresiva antes de soltarlo.
Para mi desgracia fue a dar justo en la cabezota de Paul, Rachel salto sobre él besándolo por todo el rostro, lo que me faltaba.
Llego el turno para Bella de lanzar el ramo, estoy seguro de que se esforzó muchísimo por lograr que cayera en manos de Leah que la miro con los ojos entrecerrados, era evidente que sospechaba lo mismo que yo. Por un momento la vi buscar la mirada de Embry algo apenada, estos dos se traían algo, esas miraditas y roces accidentales ya llevaban algún tiempo, que estarían esperando para hacerlo público, ni idea.
Luego de partir el pastel, comenzaron las despedidas. Yo solo quería despachar a todo el mundo para estar completamente solo con la dueña de mis quincenas, no pude evitar reír al acercarme a Bella, la abrace por la espalda y la pegue a mi cuerpo meciéndola en medios círculos al preguntarle al oído
-        ¿Disfruto de la fiesta Sra. Black?
Alzo su rostro para mirarme mientras una amplia sonrisa se adueñaba de sus labios.
-        No lo puedo negar, ha sido una fiesta encantadora pero le aseguro que pretendo disfrutar más mi noche de bodas Sr. Black - me respondió bajito mientras la sangre subía de nuevo a su rostro tiñéndolo de carmesí.
Sus palabras me hicieron estremecer notoriamente. Acerque mis labios  a su boca deteniéndome a escasos centímetros antes de susurrarle
-        Puedo apostarle que yo también mi amada Sra. Black - un suave gemido escapo de sus labios cuando elimino por completo la distancia que los separaba de los míos uniéndonos en un apasionado beso.
La gire hacia mí y la apreté contra mi cuerpo recorriendo con mis manos su espalda. El beso se volvió más desesperado y las cosas comenzaban a calentarse cuando la risa de Samuel que acababa de pegarse a mi pierna y halaba a Bella del vestido nos hizo separarnos.
-        Ti Jek bes ti bells, ti jek bes ti bells - canturreaba una y otra vez mientras reía.
Bella lo alzo entre sus brazos de inmediato y yo los abrace a ambos.
Todo era perfecto, me daba terror que algo pudiera interferir con tanta felicidad.
Nos acercamos a Emily y Leah, Samuel la llamaba ti Li, era el niño con mas tíos del mundo entero.
Siempre pensé que para Leah sería imposible estar cerca de Sam y su familia, estábamos seguros de que se iría cuando nació Samuel pero por el contrario lo adoro desde el momento en que lo vio. Al principio pensamos que había imprimado de él, pero no era solo amor, un amor inexplicable que ayudo a reparar los maltrechos lazos entre ella y su prima. Realmente nunca recuperarían la relación que habían tenido de niñas pero eran amigas de nuevo y eso era ya bastante.
Agradecimos a ambas por todo lo que nos habían ayudado hoy y terminamos de recoger todo con ellas.
Emily intento echarnos mil veces pero Bella insistió en colaborar en cuanto pudiera, yo por mi parte hubiese aceptado gustoso la primera vez que nos dijo que nos fuéramos que no era necesario que las ayudáramos, que con Seth y Sam era más que suficiente de brazos fuertes pero que podía hacer, ahora estaba supeditado a los mandatos de mi esposa.
Cuando al fin quedo todo limpio y ordenado mi amada se digno a irse conmigo a casa.
Habíamos decidido posponer la luna de miel, bueno mejor dicho el viaje de luna de miel ya que Bella apenas hacia un par de meses que había abierto su nueva librería en Forks.
Siempre le había molestado que no hubiese un lugar decente donde comprar libros y en cuanto termino la carrera técnica en administración, hacia ya un año, decidió que eso haría, tendría su propia librería. No solo librería debo decir ya que sería también un café.
-        La gente podrá tomar un buen café o merendar algo mientras lee un excelente libro - me decía una y otra vez mientras trataba de venderme su gran idea.
Evidentemente la apoye todo lo que pude y claro está, Charlie también colaboro.
Bella se hizo de mañas y artimañas consiguiendo un crédito bancario y como siempre logro lo que se propuso, ahora su prospero negocio marchaba sobre ruedas.
Por mi parte había hecho un par de cursos avanzados de mecánica en Port Ángeles al terminar la escuela y había logrado abrir mi propio taller en los límites de la reserva ya hacia algo más de dos años, Quil y Embry trabajaban conmigo.
Rápidamente me hice de una excelente clientela, el único taller que había en la zona era el de Dowling que siempre se había caracterizado por sus precios excesivos.
Había ahorrado todo cuanto me era posible desde que Bella había aceptado ser mi novia sabia que este día llegaría, quería tener nuestra propia casa en cuanto me diera el si frente al altar.
Las veces que hablamos del tema Bella siempre dejaba ver un sincero deseo de que viviéramos en la reserva, eso fue un gran alivio para mí que no quería irme pero sabía perfectamente que si ella lo pedía me iría a la Conchinchina solo por hacerla feliz.
Su única exigencia fue que tuviésemos dos o más baños, que nuestros hijos pelearan entre ellos por el suyo más que nosotros tuviésemos nuestro propio espacio, ella nunca había tenido problemas por compartir el baño con Charlie pero ahora solo quería compartirlo conmigo. Eso me encantaba.
Así que compre una casa cerca de la de mi padre. Estaba casi por caerse cuando me la entregaron lo que me permitiría remodelarla a mi gusto.
Más bien a su gusto, me la pasaba enseñándole revistas de casas y catálogos de decoración con la escusa de ver que nos acomodaría para el futuro y conocer sus gustos en decoración, así que indirectamente ella escogió casi todo.
No era nada bueno guardándole secretos a mi amor pero quería sorprenderla. Me había esforzado mucho para tener todo listo a tiempo y nuestra primera noche como marido y mujer dormiríamos en nuestro nuevo hogar.

5 comentarios:

carla cullen dijo...

OMG!!!!!BUENISIMO!! QUIERO LEER EL PROXIMO!!WOW!! GRACIAS GABY POR TODO TU TALENTO!! ERES GENIAL AMIGA!!!
BESOS VAMPIRICOS Y NOS LEEMOS PRONTO!!
CARLA

Mer dijo...

Ansiosos de saber lo que esa mente prodigiosa nos deparará, esa mente que nos transporta e ilusiona, esa que eres tú. Besotes miles

Lullaby dijo...

Hola Gaby!!... que linda que es tu nueva historia... entra Edward en ella???... please que entre!... ok, a lo que vine. Te dejo unos premios para vos en mi blog. Me encanta cómo escribis, besos!!!

Beu de Spunk dijo...

esta re buena la historiaaa!
iuuu
Me encanto el de "dueña de mis quincenas" jojo, que lindo
continua ;)

Anónimo dijo...

HERMANI!!!!
me ENCANTA
yo tambien quiero que
me compren y redecoren
una casa sorpresa!!!
jajajajajajaja
me encanto el capi!!!!
wiiiiiii
wiiiiiiii
wiiiiiiiii

.....* Gaby Cullen Black *.....