Free Cursors Sondra Twilight Fanfics: 12-sep-2009

sábado, 12 de septiembre de 2009

EL OTRO LADO DE LA LUNA - CAPITULO II

Regreso a clases.

No sé a que hora logre quedarme dormido, después de levantarme tarde todos los días durante las vacaciones mi horario interno estaba de cabeza.
Me sobresalto el despertador y sentí que apenas habría dormido unos cinco minutos. Lo apague y no me levante de la cama, tenía intenciones de seguir durmiendo. Lo siguiente que recuerdo es al pequeño monstruo gritándome al oído que llegaríamos tarde a clases.
Baje las escaleras como un zombi y a duras penas llegue a la cocina para ver a mi madre asando unos sándwiches de queso y a Alice revoloteando de un lado a otro por la cocina.
-          Buenos días cariño – dijo mi madre – tienes aspecto de no haber pegado un ojo en toda la noche.
Asentí en respuesta no pudiendo aun pronunciar palabra alguna.
-          En cambio yo estoy llena de energía – agrego aquel pequeño monstruo al que no pude evitar echarle una mirada asesina mientras se sentaba con un sándwich en la mano frente a mi – he pasado una noche de placido sueño – se llevo el pan a la boca y dio un gran mordiscó mientras me sonreía al masticar.
Después de desayunar mi cuerpo reacciono un poco mejor y estaba más animado con la idea de ir a clases, de todos modos nos fuimos en el auto de Alice, quizás mis reflejos no serían los mejores todavía.
La mañana, para variar, estaba nublada y seguramente llovería antes del mediodía.
Mama estaba en la puerta de la casa y nos saludaba con la mano para despedirse, lo que se había convertido en un ritual de buena suerte para el primer día de clases.
Nuestra casa estaba a unos veinte minutos del instituto y no estaba de ánimos para una de las largas conversaciones de Alice sobre zapatos o carteras así que sintonice una emisora de música de esa loca que le gustaba en la radio y subí el volumen lo suficiente para que no me buscara conversación.
Cuando llegamos al estacionamiento del instituto ya gran parte del estudiantado estaba ahí. La mayoría se saludaba como si tuvieran tiempo sin verse, lo que era poco probable ya que en Forks no había mucho a donde ir sin coincidir siempre con algún conocido y otros revisaban sus horarios para ver si compartían o no clases.
Todos estaban sonrientes y un ánimo agradable y calmado se sentía en el ambiente.
 Jake y los chicos de La Push, entre ellos Seth y Leah, nos esperaban en una banca cerca de donde solíamos estacionar nuestros autos. Solíamos pasar todo el tiempo libre que teníamos juntos, cada vez parecíamos mas una manada.
Había una chica nueva, era delgada y tanto su piel como el cabello y los ojos eran más claros que los de sus compañeros.
-          Hola chicos – salude – madrugaron el día de hoy.
-          Hola Ed – respondieron al unísono.
Estreche la mano de todos a manera de saludo y pude ver a la chica que nos miraba tímidamente en el momento en que Alice se le acerco diciendo
-          Hola, soy Alice Cullen y este es mi hermano Edward y por allá vienen Rosalie y Jasper, mi novio – concluyo susurrando y señalaba a los mencionados que se dirigían a nosotros saludando con la mano.
-          Ah… ho-hola yo soy Claire – logró responder evidentemente sorprendida por la espontaneidad de mi hermana - es un gusto conocerlos al fin, los chicos siempre hablan de ustedes.
-          Permíteme ver tu horario para indicarte donde están tus clases – Alice hablo ya habiendo tomado el papel que Claire tenía en las manos – oh tienes aritmética a primera hora con nosotras. Vamos no querrás llegar tarde a tu primera clase – agrego mientras revoloteaba camino a los salones.
-          Nos vemos luego – llego a decir Claire tratando de apresurarse para dar alcance a Alice.
-          No trates de ir a su ritmo Claire – agrego Rosalie con una amplia sonrisa en el rostro – terminara por enloquecerte – se despidió con la mano mientras seguía a sus compañeras a clase.
Todos reímos tras el comentario y nos dividimos para ir cada quien a su clase.
-          ¿Qué tienes la primera hora? – me pregunto Jake – yo tengo historia.
Saque mi horario de la mochila para revisarlo y le respondí.
-          Literatura con Mason –
-          Esa es también mi primera clase – agregó Embry notoriamente entusiasmado con la idea – mis calificaciones subirán mucho este semestre con un compañero de trabajos de la calidad de Edward – sonrió aún mas y me golpeo de manera juguetona en el hombro con el puño.
-          Espero que compartas algunas clases conmigo o mis calificaciones si se irán al traste – espeto Jake en un tono aparentemente tenso.
Embry que se sentó en el puesto junto al mío y se movió hacia mí con la intención de decirme algo cuando el profesor Mason entro al salón aclarándose la garganta para silenciar al grupo.
La clase pasó rápidamente, el profesor nos dio la lista de libros que leeríamos durante el semestre y el resumen de temas que debíamos preparar antes de cada clase.
Luego la clase de historia también se me pasó volando, ahora el suertudo que haría los trabajos conmigo sería Quill, su entusiasmo también fue muy evidente.
El profesor Jefferson hizo un pequeño repaso de lo visto el semestre anterior y nos dejo la lista de textos recomendados para la clase.
Lo siguiente en mi horario era aritmética algo más aburrida para mí. Aunque se me daban bien las matemáticas, menos mal sino reprobaría de seguro,  había algo en la manera de dar la clase de Sr Varner que las hacía demasiado tediosas e incomprensibles.
No puedo decir que fuese un niño genio, pero en realidad siempre me había gustado la lectura y para mi estudiar era algo realmente agradable.
Una vez terminada la tortura de Varner, me dirigía a la cafetería para el almuerzo cuando vi a Jacob salir del salón de historia, le silbe y volteo, al verme se detuvo para esperarme y continuamos el recorrido. Mi predicción meteorológica no había fallado y era evidente que había terminado de llover hacia poco tiempo por lo que nos toco esquivar algunos charcos de agua acumulada en el piso y evitar las gotas que caían de los arboles.
-          ¿Los has visto? – me preguntó.
-          ¿A quiénes? -  respondí sin entender a que se refería.
-          Escuche comentarios en clase sobre unos chicos nuevos, son la novedad del día – concluyo riendo.
-          No hay nadie nuevo en mis clases hasta el momento, creo que de ser así lo hubiese notado – agregue entornando los ojos.
Cuando entramos a la cafetería ya la mayoría de los estudiantes estaban ahí y los que no hacían fila para tomar la comida se encontraban alrededor de una mesa al fondo de la cafetería. Jacob me miro con gesto curioso y yo encogí los hombros como única respuesta.
Alice se paro detrás de nosotros y nos saludo al tiempo que miraba el tumulto de gente.
-          Supongo que será la mesa de los chicos nuevos – exclamo alegremente – la chica está en mi clase de aritmética, es muy bonita – sonrió y tomo la bandeja para servir su comida.
-          Claro en una escuela que puede llegar a ser realmente aburrida como está la llegada de un par de caras nuevas causa el mayor de los rebulicios – agrego Rosalie, que acababa de llegar con el sarcasmo dibujado en la cara.
-          Solo te molesta tener algo de competencia en lo que ha belleza se refiere – le soltó Alice en tono burlesco.
Rosalie bufo y tomo una bandeja para su comida evitando dar una respuesta poco agradable al comentario de mi hermana.
Jasper también había llegado a la fila y se acerco a Alice para besar su mejilla y sonriéndole le dijo
-          No importa cuán bella pueda ser la recién llegada, tu eres lo más hermoso que mis ojos han visto nunca.
Alice se sonrojo y le dio un pequeño beso en los labios a manera de agradecimiento.
En ese momento vi como Jacob, miraba hacia la puerta de la cafetería con los ojos llenos de asombro. Al seguir su miraba entendí la razón. Un chico, que más bien parecía un oso, abría la puerta para entrar. Era bastante pálido, incluso más que yo, que ya era bastante decir, tenía la musculatura tan desarrollada que no era de extrañar que pasara la mayor parte su tiempo libre en el gimnasio. Era más grande que cualquiera de mis amigos incluyendo a Jake y eso también era mucho decir ya que en el último año este debía haber crecido unos 20 centímetros. Tenía el cabello negro casi al rape y los ojos… sus ojos nunca había visto algo así, eran castaño muy claro, no, más bien eran dorados.
Note la cara embobecida de Rosalie que lo miraba con gran admiración y él al verla, le devolvió la mirada y le sonrió en una mueca torcida que casi la derrite por completo. Pensé que se desmayaría.
Volví a mirarlo mientras caminaba hacia el grupo de chicos que estaban al final de la cafetería, a medida que se acercaba ellos se apartaban con evidente terror en el rostro y se alejaban de él lo más rápido que sus cuerpos lograban moverse para dirigirse a sus respectivas mesas.
Cuando todos se hubieron apartado y él recostó su mano en la mesa mientras bajaba la cara para hablarle,  la vi por primera vez.